La biodescodificación es un método para explorar qué emociones y qué creencias hay detrás de un conflicto, de un comportamiento que se repite o de un síntoma físico.
No reemplaza a la medicina. La acompaña. Sirve para entender tus decisiones, tus emociones y cómo pueden afectar a tu cuerpo.
Soy psicólogo, con más de 15 años de consulta, y trabajo con este método todos los días. Acá te cuento qué es, cómo funciona y qué no es.
Es un método para investigar qué información hay en la mente inconsciente. Parte de una idea: tus creencias, muchas heredadas de tu familia y de tu cultura, determinan cómo vivís. Descodificar es identificar las que te limitan y te mantienen atrapado en el mismo conflicto.
Abarca el cuerpo, las relaciones y las situaciones que se repiten. Y propone dejar el lugar de víctima: si lo que vivís tiene que ver con cómo lo percibís, también tenés el poder de transformarlo.
La mentalidad de la biodescodificación se basa en dos ideas: la responsabilidad y el amor.
La biodescodificación toma el síntoma como una pista sobre algo que la persona está viviendo. Algunos ejemplos de cómo se explora:
No son diagnósticos ni reglas fijas. Son preguntas para explorar en la historia de cada persona. Por eso no alcanza con un diccionario: lo que importa es qué estaba pasando en tu vida cuando apareció el síntoma.
Se parte de un conflicto concreto. Se busca la última vez que apareció, la emoción que hubo ahí y la creencia que lo sostiene. Después se trabaja para transformarla.
En el Método PVK lo hacemos con protocolos. Dos de ellos son el Camino al Inconsciente, para llegar a las emociones y creencias ocultas, y la Reimpronta, para cambiar la percepción de una situación dolorosa.
Acá están los 4 pasos de una sesión, explicados.
Si tenés un síntoma, primero va el médico. La biodescodificación acompaña ese proceso.
No. La biodescodificación propone un trabajo en conjunto con la medicina: el médico trata el cuerpo y la sesión ayuda a identificar las creencias que te mantienen en estrés.
Es la suma de tus creencias. Se arman a lo largo de la vida, condicionadas por la familia, la cultura y la religión. Pueden ser limitantes, cuando te paralizan, o potenciadoras, cuando te empujan a ir por lo que querés.
Mucha. En biodescodificación, el pasado se suelta con perdón. Perdonar no es quedarse en una relación que te hace daño: es cambiar la forma de verte y de ver al otro.
Sí. Para uso personal, en la Academia PVK. Para atender a otros, en el Diplomado en Biodescodificación.
La mejor forma de entender la biodescodificación es verla. En esta clase gratuita muestro una sesión de principio a fin.
Ver la clase gratuita: una sesión real de biodescodificación